Qué es: Alta temperatura y otras reacciones del organismo ante diversos padecimientos.

Afecta: Todo el organismo.

Tipo de Enfermedad: Sintomática.

Tiempo de recuperación: Desde pocas horas hasta varias semanas en el caso de las crónicas.

La temperatura corporal normal de una persona sana oscila alrededor de los 37 grados centígrados. Cuando esta se eleva sobre dicho valor se dice que la persona tiene Fiebre, aunque esto solo es parte de los síntomas. La elevación de la temperatura corporal no es en sí una enfermedad, sino una respuesta del sistema inmunitario para combatir una infección o enfermedad que está afectando al organismo de la persona.

La fiebre no es exclusivamente el aumento de la temperatura, sino que incluye otros síntomas. En la mayoría de las ocasiones los padecimientos que provocan la fiebre son las infecciones de diversos tipos. Aunque la alta temperatura sirve para eliminar los microorganismos que causan las infecciones, es de peligro para la persona, por lo que se debe intentar disminuirla lo antes posible.

Los principales síntomas que forman parte de la Fiebre son:

  • Hipertermia o alta temperatura. Es el síntoma más identificado con la fiebre pero puede incluso no estar presente en algunos casos.
  • Aumento del pulso. Aproximadamente entre 10 y 15 pulsaciones más por cada grado centígrado.
  • Incremento de la presión arterial.
  • Respiración agitada o aumento de la frecuencia respiratoria.
  • Depresión.
  • Delirio.
  • Paranoia.
  • Aturdimiento.
  • Escalofríos.
  • Convulsiones, especialmente en niños menores de 5 años.
  • Disminución de orina en cantidad y frecuencia.
  • Estreñimiento.
  • Falta de apetito.
  • Sed.
  • Piel de gallina.
  • Inflamación.
  • Infección.
  • Dolor.
  • Suspensión de la sudoración. Cuando se logra sudar, la alta temperatura comienza a disminuir.
  • Sueño.
  • Lesiones similares al herpes en los labios.

Al exceder la temperatura corporal de los 40.5 grados centígrados, se corre el riesgo de sufrir daños irreversibles en el organismo, convulsiones y hasta paro cardiaco. Es importante llamar inmediatamente a un médico para recibir la atención, manteniendo el control de la temperatura con paños de agua fría en la frente, los pies o el estómago, para prevenir el aumento a niveles peligrosos. 

Los niños son propensos a sufrir de convulsiones por corto tiempo al tener fiebre. En estos casos no hay demasiado riesgo de daños permanentes, pero hay que vigilar que no duren más de 1 o 2 minutos. En estas etapas convulsivas no se debe aplicar medicamentos para la fiebre hasta que cesen los movimientos.

Medicamentos para Fiebre

¿Qué medicamentos puedo tomar?

Lo más urgente durante una fiebre es la disminución de la temperatura corporal a valores normales. Para ello se usan medicamentos antipiréticos. Debido a que los síntomas son más, la mayoría de los medicamentos involucrados son los siguientes:

  • Analgésicos. Se recetan si la persona con fiebre tiene algún dolor relacionado con el padecimiento. El Paracetamol cumple con esta función, además de servir para bajar la temperatura.
  • Antibióticos. Cuando se determina que la fiebre es causada por una infección bacteriana. La amoxicilina es muy usual.
  • Anticonvulsivos. Sirven para cuando hay convulsiones. Los más comunes son la Fenitoína y la Carbamazepina. Uno de uso común para niños es el Diazepam.
  • Antiinflamatorios. Ayudan a combatir las inflamaciones y también son de ayuda para bajar la temperatura. Entre los más comunes están el Ibuprofeno, el ácido acetilsalicílico o Aspirina, Naproxeno, etc.
  • Antipiréticos o antifebriles. Son los más utilizados para este padecimiento. Uno de los ingredientes activos más comunes es el Acetaminofén o Paracetamol.
  • Antivirales. Cuando el agente causante de la fiebre es un virus. Entre los más frecuentes está el Aciclovir.
  • Sueros orales. Son necesarios para mantener una correcta hidratación.

Presentaciones ¿Cómo saber cuál elegir?

  • Tabletas, cápsulas y grageas. Es una de las presentaciones con mayor número de medicamentos. Las marcas incluyen Aspirina, Contac Ultra, Dafloxen F, Tylenol, Tempra 500, Tempra Boost, Vibramicina, etc.
  • Pastillas efervescentes. Opción práctica. Las marcas principales son Alka Seltzer Plus, Aspirina Efervescente, etc.
  • Tabletas masticables. Son usuales para niños. La marca más frecuente es Tempra.
  • Jarabe. Es también una presentación frecuente para diversos medicamentos. Las marcas principales son Motrin, RinoFren, Tempra, Tylenol, Advil, etc.
  • Polvo para solución oral. Alternativa a los jarabes. Las marcas más usuales son Amoxiclav BID, Coraspir, Polimox, Theraflu Exthegram TD, Vick Pyrena, etc.
  • Supositorios. Una alternativa para personas que no pueden tragar los medicamentos. Las marcas incluyen Dafloxen F, Febrax, etc.
  • Solución inyectable. Generalmente se usa para casos más graves. Las marcas incluyen a Tempra IV, Ceftrex I.M., Profenid IV, Rocephin, etc.

Medicamentos para Fiebre para niños y bebés

Debido a que la fiebre es muy frecuente en niños y bebés, existen una gran variedad de medicamentos especiales para ellos. Los principales o más comunes son:

  • Medicamentos para niños. Tempra Infantil, Motrin, Advil Infantil, Tylenol, etc.
  • Medicamentos para bebés. Motrin, Antiflu Des, Tempra, Tylenol, Advil Pediátrico, Febraxito, Prindex Neo, RinoFren Pediátrico, etc.

Es importante recordar que si hay convulsiones, el medicamento antipirético se debe posponer hasta que se suspendan los movimientos.

Homeopatía para Fiebre

Son muchos los medicamentos homeopáticos que se pueden utilizar para combatir las temperaturas elevadas durante una fiebre, así como otros síntomas. Los más comunes son:

  • Arsenicum album, para cuando la fiebre sea provocada por una infección por bacterias. Es útil cuando la fiebre se detecta por el calor en la cabeza pero el cuerpo sigue frío. También aplica cuando hay sed intensa por la deshidratación.
  • Belladona Atropa, utilizada cuando hay presencia de cualquier inflamación, especialmente en presencia de escalofríos.
  • Bryonia alba, se usa especialmente en fiebres que se han prolongado por mucho tiempo, además de ayudar también con las inflamaciones.
  • Chinchona officinalis, si la fiebre ha provocado sudoración, escalofríos y hay deshidratación.
  • Ipecacuana, se recomienda en aquellos casos que la temperatura disminuye y poco después aumenta nuevamente.

Remedios naturales para Fiebre

Las altas temperaturas de una fiebre y otro síntomas relacionados también pueden aliviarse mediante el uso de remedios naturales. Algunos de los más utilizados son:

  • Baño de agua tibia. Es una de las primeras acciones que se pueden tomar para intentar disminuir la temperatura.
  • Agua fría o helados. Beber agua fría o comer helados y otros alimentos fríos refresca el organismo y ayuda a disminuir la temperatura corporal.
  • Cebolla. Rodajas de cebolla colocadas en los pies y estando estos apoyados por el mayor tiempo que sea posible ayuda a bajar la temperatura.
  • Papas. Las papas en los pies también tienen el mismo efecto que las cebollas.
  • Comidas picantes. Comer picante favorece la sudoración, lo que refrescaría todo el cuerpo.
  • Arcilla. La arcilla tiene un efecto refrescante que disminuye la fiebre al colocarse en los pies, la nuca, el estómago o la frente de la persona enferma.
  • Té de manzanilla y tomillo. Tomando varias veces al día ayuda a disminuir las infecciones que pudieran causar la fiebre y reduce inflamaciones.

Tipos de Fiebre

Las diferencias entre los tipos de fiebre pueden indicarles a los médicos el origen del padecimiento. Algunos de los principales tipos que se pueden considerar son los siguientes:

  • Agudas. Son fiebres de larga duración que pueden alcanzar una semana o dos sin mostrar mejoría. Pueden ser indicadores de infecciones virales en las vías respiratorias o bacterianas relacionadas con el aparato digestivo. Una aguda mal atendida puede convertirse en fiebre crónica.
  • Crónicas o persistentes. Son las de mayor duración ya que pueden exceder de más de 2 semanas y tienen relación con sistemas inmunológicos débiles, como por sida, tuberculosis, etc.
  • Intermitente. Se presenta en algunos momentos del día o la noche y desaparece para reaparecer posteriormente. Algunas de las enfermedades que la pueden causar son la tuberculosis, malaria, linfomas, etc.
  • Prolongada o continua. Generalmente es de una temperatura no muy elevada, de solo 1 a 1.5 grados centígrados por encima de lo normal, pero que se mantiene por horas y hasta días. Puede ser indicativo de diversas infecciones bacterianas en el sistema respiratorio, urinario, etc.
  • Remitente. Parecida a la fiebre prolongada pero con variaciones de más grados de temperatura, alrededor de 2 grados centígrados. Pueden indicar también infecciones bacterianas en el endocardio, por ejemplo.

De acuerdo con el nivel de temperatura que se alcanza con la fiebre se clasifican en:

  • Febrícula. Aquella que apenas excede en medio grado centígrado a la temperatura normal.
  • Fiebre. Cuando la temperatura está entre 37.5 y menos de 41 grados centígrados al ser tomada en las axilas.
  • Hiperpirexia. Si la temperatura corporal es de 41 grados centígrados o más.

Causas de Fiebre y Cómo prevenirla

Las infecciones bacterianas y virales están dentro de las principales causas de la fiebre, pero no son las únicas. Entre las causas más comunes de fiebre se pueden considerar las siguientes:

  • Infecciones – La fiebre es una respuesta natural del organismo para intentar acabar contra los microorganismos que provocan la infección y las inflamaciones. Algunas de estas incluyen bacterianas, virales y parasitarias principalmente, como las siguientes:
    • Influenza.
    • Resfriado común.
    • Neumonías.
    • Apendicitis.
    • Amigdalitis.
    • Varicela.
    • Paperas.
    • Rubéola.
    • Dengue.
    • Chikungunya.
    • Malaria.
  • Cáncer – Como ocurre con los linfomas o la leucemia.
  • Enfermedades autoinmunes – Como en el caso de la fiebre reumática o la sarcoidosis.
  • Por bajas defensas del sistema inmunitario – Uno de los casos más claros es el del sida.
  • Alteraciones hormonales – Que ocurren durante la menstruación, por ejemplo, o en casos como el hipertiroidismo.
  • Golpe de calor – Por exposición al sol bajo condiciones altas de temperatura.
  • Quemaduras – Estas también provocan una reacción de fiebre en las personas.
  • Problemas funcionales en el hipotálamo – Debido a fallas en el control de temperatura corporal.
  • Infartos al miocardio – También pueden provocar una elevación en la temperatura.

Para prevenirla se necesita lo siguiente:

  • No exponerse al sol en las horas de mayor temperatura, generalmente entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde.
  • Tener una alimentación balanceada y rica en vitamina C. Esto evitará al menos las infecciones virales.
  • Mantener una adecuada higiene en casa y fuera de ella, tanto al lavarse las manos antes de comer, como antes y después de ir al baño.
  • Hervir el agua si no es de uso seguro para la ingesta humana.
  • Evitar comer en lugares de dudosa higiene.
  • Lavar cuidadosamente todas las frutas y vegetales que se vayan a comer crudos, además de desinfectarlos posteriormente.
  • Cocinar adecuadamente los alimentos de acuerdo con su tipo.

¿Cómo curar la Fiebre?

La fiebre puede curarse por sí misma cuando ha logrado acabar con los microorganismos que provocaron la elevación de calor y otras respuestas. Esto puede ser una elección personal, pero cuando se trata de los niños es mejor disminuir la alta temperatura y atacar con medicamentos la enfermedad. Algunas de las recomendaciones para curar la fiebre son:

  • Mantenerse hidratado ya que es común que sobrevenga una deshidratación. El uso de sueros orales es recomendado.
  • Utilizar un antipirético de venta sin receta como el Acetaminofén o Paracetamol en las dosis apropiadas de acuerdo con el peso y edad de la persona.
  • Acudir al médico si la alta temperatura no se reduce en pocas horas o si esta se incrementa de manera peligrosa.
  • Utilizar los medicamentos prescritos por el médico, especialmente si se trata de antibióticos para infecciones bacterianas o antivirales.
  • Mantener reposo.
  • Contener el aumento de la temperatura mediante compresas de agua en la frente, el estómago o los pies.

En niños siempre se recomienda llamar al médico lo antes posible para asegurar un diagnóstico adecuado y el uso de los medicamentos más apropiados. En adultos es posible soportar un poco de alta temperatura para eliminar de esta manera los microorganismos que la están causando, pero también se debe acudir al médico si la temperatura es demasiado alta, si se presentan convulsiones u otras complicaciones.