Qué es: Dolor y/o inflamación

Afecta: Músculos y huesos, principalmente en articulaciones.

Tipo de Enfermedad: Crónica inflamatoria o degenerativa.

Tiempo de recuperación: Dura toda la vida en la mayoría de los casos.

Las reumas es el nombre popular con que se conoce a los padecimientos reumáticos o reumatismo. Las reumas son un grupo de padecimientos relacionados con el dolor, inflamación y deterioro o deformación de las articulaciones,  que se manifiesta con dolores musculares u óseos y muchos otros síntomas.

Existen más de 200 padecimientos reumáticos, cada uno con sus propios síntomas y tratamientos, provocados por diversas causas.

Muchos de los padecimientos reumáticos no tienen cura, aunque existen algunas variantes que sí tienen solución.

Los síntomas más frecuentes de las Reumas

Los síntomas más comunes que se pueden presentar en la mayoría de los padecimientos considerados como reumas son:

  • Inflamación de articulaciones.
  • Rigidez.
  • Dolor de huesos.
  • Dolores musculares.
  • Calor en la zona de inflamación.
  • Enrojecimiento en la zona afectada.
  • Cansancio.

Algunos padecimientos pueden afectar directamente los pulmones, el corazón y otros órganos del cuerpo. Con el paso del tiempo muchos de estos padecimientos provocan deformaciones o incapacitan a las personas para mover las partes afectadas.

Popularmente se considera que las enfermedades reumáticas las padecen personas de edad avanzada, pero debido a que hay padecimientos hereditarios o relacionados con el sistema inmunológico, en muchas ocasiones se presentan en niños y jóvenes, además de que algunos están relacionados principalmente con edades de entre 30 y 40 años.

Medicamentos para Reumas

 ¿Qué medicamentos puedo tomar?

Los medicamentos para las Reumas son muchos, debido a que son demasiados los padecimientos relacionados con este grupo de enfermedades:

  • Antirreumáticos modificadores de la enfermedad. retardan o detienen el avance de la enfermedad. Algunos de los más comunes son Almura, Auranofin, Azaatriopina, Clorambucil, Ciclosporina, Leflunomida, Metotrexato, Minociclina, etc.
  • Antiinflamatorios no esteroideos o corticosteroides. Reducen la inflamación y el dolor. Los más comunes son Diclofenaco, Ibuprofeno, Naproxeno, etc.
  • Antiinflamatorios corticoides. Se usan como última opción y por períodos cortos. La Betametasona, Prednisolona y Metilprednisona son algunos de los principales activos.
  • Analgésicos. Combaten el dolor. Uno de uso común es el Paracetamol.
  • Antimitóticos. Inhiben la fagocitosis, la inflamación y el dolor. La Colchicina es de lo más común.
  • Bifosfonatos. Retardan la degradación del hueso. Algunos de los medicamentos son Etidronate, Pamidronate, Ibandronato, Alendronato, etc.
  • Hormona teriparátida. Estimula la formación de células que forman los huesos. El más común es Paratiroides.
  • Anticuerpos monoclonales. Incrementan la masa ósea fortaleciendo los huesos. El aprobado por la FDA es Denosumab.
  • Antigotosos. Reducen la producción de ácido úrico en el organismo. El Alopurinol es el más difundido en México.
  • Antidepresivos. Se usan en algunos padecimientos para poder controlar el dolor y conciliar el sueño. Los principales son la Fluoxetina, Paroxetina, Sertralina, Duloxetina y muchos otros.
  • Anticonvulsivos. También alivian los dolores más intensos. El aprobado recientemente por la FDA es la Pregabalina.
  • Modificadores de la respuesta biológica. Suprimen la inflamación, que es una de las principales respuestas inmunológicas de estos padecimientos. Los medicamentos más usuales son Anankinra, Etanercept, Abatacept, Tocilizumab, Golimumab, Ustekinumab, etc.

Presentaciones ¿Cómo saber cuál elegir?

  • Tabletas, pastillas, cápsulas, comprimidos o grageas. Es la presentación más común. Algunas de las marcas son Alzoprim, Analgen, Galedol, Provay, Ocampina, Artrinol-On, Meticorten, Celebrex, Dominion, Lyrica, Norapred, Voltaren, Premagnol, Prozac, Dicfafena, Dolflam, Sixol, Ticolcin, Turazive, Zyloprim, etc.
  • Jarabe. Es una opción oral para este padecimiento. Algunas de las marcas más comunes son Lonatec, Liroken, Pharmaflam, Restasis, etc.
  • Solución inyectable y polvo para solución. Se usa para casos más graves o por medicamentos no disponibles en otras presentaciones. Las marcas más usuales son Atalak, Ceftrex, Depo-Medrol, Diprospan, Enbrel, Forteo, Lyrica, Solipred, Trixilem, Volfenac, Voltaren, Xgeva, Yervoy, etc.
  • Supositorios. Presentación útil para pacientes que no pueden ingerir las tabletas o por estar inconscientes. Las marcas más comunes son Cataflam, Voltaren, etc.
  • Crema o gel. Aplicable para dolores leves a moderados. Algunas de las marcas son Lumboxen, Indaflex, Voltaren Emulgel, etc.
  • Sobres. Otra opción oral fácil de dosificar. La marca disponible es Dioxaflex Rapid.

Medicamentos para Reumas para niños y bebés

Algunos de los padecimientos considerados como Reumas se comienzan a padecer a edad muy temprana, especialmente cuando el factor principal es el genético

  • Medicamentos para niños. Deflox, Deflamat NF, Merpal, Artren Infantil, etc.
  • Medicamentos para bebés. Clearmicin pediátrico, etc.

Homeopatía para Reumas

Los medicamentos homeopáticos para Reumas son una alternativa para combatir principalmente los síntomas de inflamación y dolor. Los medicamentos homeopáticos más utilizados son:

  • Arnica. Para dolor intenso y gran sensibilidad por la inflamación.
  • Rhus toxicodendron. Para dolores reumáticos.
  • Colchicum. Sirve para aliviar el dolor severo.
  • Belladona. Para inflamación con alta sensibilidad.
  • Ledum palustre. Para gota y otros dolores crónicos de las Reumas.
  • Urtica Urens. Para desinflamar y aliviar el dolor.
  • Phytolacca. Para dolores que se intensifican por la noche y que se agravan con el roce de las sábanas.
  • Silicea. Para reumatismo crónico que se agrava con la humedad.
  • Lacticum acidum. para reumatismo crónico o fiebre reumática.
  • Cocculus. Cuando las articulaciones afectadas son las de las manos.
  • Fluoricum acidum. Para dolor de hombro derecho.
  • Cimifuga. Útil en lumbalgia y dolor de cuello.

Remedios naturales para Reumas

Los remedios naturales para Reumas Sirven como ayuda a la medicina tradicional. En su mayoría son mejores como preventivos, pero también pueden servir para mejorar algunos de los síntomas:

  • Bicarbonato de sodio. Un vaso de agua por día conteniendo una cucharada de bicarbonato de sodio.
  • Apio. Añadirlo en la dieta diaria de manera natural en las comidas.
  • Plátano. Es útil para la gota.
  • Jugo de papa. Una cucharada de su jugo antes de cada comida.
  • Jengibre, miel y limón. Tomar una taza diaria de té de jengibre endulzado con miel más unas gotas de limón.
  • Piña. Tiene propiedades antiinflamatorias y sirve para combatir algunos de los síntomas que acompañan a diversos padecimientos reumáticos como los cálculos.
  • Cereza. 20 cerezas crudas por día controlan los niveles de ácido úrico en la sangre.
  • Papa. Portar una papa en el bolsillo del pantalón hasta que se seque y substituirla por otra. Algunos recomiendan un imán en lugar de la papa.
  • Aceitunas negras. Comer diariamente 10 aceitunas.
  • Compresas de agua fría. Aplicar directamente en la zona afectada para reducir la inflamación.
  • Agua mineral carbonatada. Beber de 1 a 2 litros diarios de agua mineral gasificada ayuda a eliminar los cristales de ácido úrico.
  • Infusión de ajo. Hervir 4 dientes de ajo por cada medio litro de agua y tomar 2 vasos al día.
  • Eucalipto, romero y pino. Hervir y agua y posteriormente lavar la zona inflamada con ella.

Tipos de Reumas

Algunas de las Reumas o padecimientos reumáticos más frecuentes son:

  • Artritis reumatoide. Es uno de los padecimientos artríticos más frecuentes. La inflamación es causada en el revestimiento de las articulaciones.
  • Fiebre reumática. Padecimiento inflamatorio que es consecuencia de una respuesta inmunológica, provocada tras haber padecido una infección bacteriana como la faringitis.
  • Artrosis. Desgaste de los cartílagos que puede provocar deformación.
  • Espondilitis anquilosante. Se presenta la inflamación en la columna vertebral y las articulaciones de mayores dimensiones.
  • Lupus erimatoso. Padecimiento inmunológico que ocasiona, además de dolor de articulaciones, fiebre, fatiga, sarpullido en forma de mariposa en la cara, además de afectar riñones, pulmones, corazón, etc.
  • Capsulitis. Inflamación de la cápsula de las articulaciones.
  • Tenosinovitis. Inflamación de la vaina de los tendones en la unión entre músculos y huesos.
  • Miositis. Inflamación de tejidos musculares, generalmente provocada por infecciones.
  • Lumbalgia. Dolor en la región lumbar o espalda media.
  • Polimialgia reumática. El dolor se presenta en los músculos de hombros y caderas con manifestación de rigidez.
  • Arteritis de células gigantes. Se inflaman los vasos sanguíneos afectando las arterias de los brazos, cuello y cuero cabelludo. Puede provocar también dolor de cabeza y pérdida de la vista.
  • Reumatismo psoriásico. Padecimiento crónico de las articulaciones que puede ser disparado por la presencia de psoriasis, un padecimiento de la piel.
  • Reumatismo de las partes blandas. Son procesos inflamatorios en la zona de articulaciones, provocados por los tendones, bolsas sinoviales, ligamentos, cápsulas, etc.
  • Osteoporosis. Pérdida de la densidad ósea que causa propensión a sufrir fracturas.
  • Gota. Padecimiento reumático provocado por el exceso de ácido úrico en la sangre.
  • Esclerodermia. Incluye diversos padecimientos que afectan los tejidos conectivos provocando inflamación en las articulaciones, además de acidez estomacal, y reacciones exageradas al frío.
  • Fibromialgia. Se manifiesta con dolores musculares sin que se pueda determinar la causa, además de sensibilidad muscular y fatiga.

Otra manera de clasificar las reumas o padecimientos reumatológicos es agrupando diversos padecimientos según su causa, efecto, tipo de daño y otros aspectos de la manera siguiente:

  • Inflamaciones crónicas.
  • Degenerativos.
  • Trastornos metabólicos óseos.
  • Provocado por microcristales.
  • No articulares.
  • De partes blandas.
  • Por infecciones o tumores.

Para obtener un diagnóstico preciso del padecimiento es indispensable acudir a un médico y que él indique los análisis y estudios clínicos necesarios para poder estar más seguros de la enfermedad. Esto dará lugar al tratamiento más apropiado. La gran mayoría de estos padecimientos incluyen la presencia de dolor en articulaciones con inflamación, sin embargo tienen diversas causas y aplican distintos tratamientos.

Causas de las Reumas y Cómo Prevenirlas

Las reumas tienen una gran variedad de causas para cada padecimiento, además de que son muchas las enfermedades que se incluyen dentro de este término. En general pueden considerarse que en cada padecimiento existen diversas causas y que algunos de estos también son factores para la ocurrencia de otros. Es común que en muchos de los padecimientos la causa principal se desconozca.

Las causas más probables de Reumas son:

  • Factores hereditarios.
  • Factores congénitos.
  • Infecciones.
  • Tumores.
  • Envejecimiento.
  • Obesidad.
  • Exceso de esfuerzo en algunas articulaciones.
  • Trastornos del sistema inmunológico.
  • Desajustes hormonales.
  • Golpes ligeros o muy frecuentes.
  • Dieta baja en calcio, rica en purinas, etc.
  • Consumo de alcohol.
  • Sedentarismo.
  • Posturas inadecuadas.

Para prevenir las Reumas se recomienda:

  • Mantener una dieta balanceada rica en apio, ajo, cebolla, repollo, perejil, etc.
  • Beber abundante agua.
  • Reducir el sobrepeso.
  • Evitar el consumo de alcohol.
  • Suprimir los refrescos con fructosa.
  • Dormir, sentarse y pararse en posiciones apropiadas.
  • Hacer ejercicio.
  • Tomar el sol sin requemarse.

Cómo curar las Reumas

La mayoría de las enfermedades reumáticas no tienen cura, solo es posible retrasar el avance del padecimiento, detenerlo en algunas ocasiones o mitigar los síntomas. La osteoporosis es uno de los padecimientos que sí pueden curarse en diversos casos.

Las primeras acciones al percibir el dolor son:

  • Identificar que el dolor no sea causado por algún golpe o lesión. Aunque los golpes pueden desencadenar en este tipo de padecimientos, el dolor percibido puede no tener relación con la enfermedad.
  • Acudir a un médico.
  • Si padece de dolores por 3 semanas o más se puede sospechar que sea del tipo reumático.
  • No tomar medicamentos para la inflamación ni el dolor, ya que esto combate solamente los síntomas y podría retardar el diagnóstico por años y hasta décadas.
  • Realizarse todos los estudios indicados para un diagnóstico preciso.
  • Iniciar el tratamiento de acuerdo con la receta médica.
  • Corregir los hábitos que pudieran agravar el padecimiento, como:
    • Dieta.
    • Ejercicio.
    • Eliminar el consumo de alcohol.