Qué es: Piedras en la vesícula biliar

Afecta: Vesícula biliar, hígado, vejiga y páncreas.

Tipo de Enfermedad: Espasmo inflamatoria.

Tiempo de recuperación: 4 a 8 semanas dependiendo de la gravedad.

Los Cálculos Biliares son aglomerados de cristales que se forman ya sea en la vesícula biliar o en cualquiera de los conductos biliares. Pueden no presentar síntomas algunos de ellos.

Los cálculos que causan dolor requieren de su eliminación por diversos medios. La formación de los cálculos se debe a altas concentraciones de los ingredientes que los forman, ya sea por padecimientos, alimentación u otros factores

Los Cálculos Biliares se conocen comúnmente como piedras en el hígado o la vesícula. Su nombre médico es colelitiasis. En muchos casos se pueden eliminar de manera natural, pero esto depende de varios factores como la alimentación y una correcta hidratación del organismo.

Cuando se llegan a presentar síntomas por los Cálculos Biliares estos son:

  • Dolor repentino que se presenta en la parte superior derecha del abdomen, debajo de las costillas. El dolor se intensifica muy rápidamente.
  • Dolor similar al anterior, pero justo debajo del esternón. Es provocado por la inflamación del páncreas al pasar las piedras de la vesícula a este órgano, provocando la obstrucción de las enzimas pancreáticas que van destruyendo los conductos.
  • Cólico en el hígado, un dolor intenso similar al dolor por cálculos renales que se presenta en el lado derecho del abdomen con presencia de náuseas y vómito.
  • Náuseas.
  • Vómito.
  • Dolor de espalda en la zona ubicada entre los omóplatos.
  • Ictericia, que es cuando la parte blanca de los ojos y la piel en general toman un color amarillento.
  • Pus, especialmente cuando se inflama el páncreas y comienza el daño al órgano.
  • Inflamación de la vejiga.
  • Fiebre.

En el 75 % de los casos no se notará ningún síntoma y en estos casos no se requiere de ningún tratamiento. Cuando se presentan, la duración de los dolores es variable, puede ir desde pocos minutos hasta horas. Si los cálculos se localizan en la vesícula biliar es indispensable que se extirpe.

En caso de que estén en los conductos pueden ser eliminados por endoscopia. Es importante acudir a un hospital cuando se presentan los síntomas, ya que los dolores pueden ser insoportables al grado de que no permitan realizar ninguna actividad, por lo que no se debe conducir.

Medicamentos para Cálculos Biliares

¿Qué medicamentos puedo tomar?

Lo más común cuando se presentan síntomas de cálculos biliares es la extirpación de la vesícula mediante cirugía.

En algunos casos, donde la cirugía no es una opción por diversas condiciones de la persona, se utilizan los ácidos biliares para intentar deshacer las piedras, aunque esto puede requerir hasta 2 años de tratamiento y los cálculos seguramente regresarán al suspenderse el tratamiento.

Los medicamentos que se llegan a utilizar son en su mayoría paliativos de los síntomas en lo que se realiza la operación de la vesícula, aunque en la mayoría de los casos debe hacerse de urgencia.

Las personas tomarán estos medicamentos estando hospitalizadas y preparándose para la intervención quirúrgica, realizada generalmente por laparoscopia.

En resumen son:

  • Ácidos biliares. Sirven para deshacer las piedras biliares sin tener que extirpar la vesícula. Los medicamentos más usados son Ursodiol y Chenodiol. Generalmente no se consideran una buena opción por el largo tiempo del tratamiento y el riesgo de que se vuelvan a formar cálculos. Se usan básicamente cuando hay cálculos de colesterol.
  • Antibióticos. Para prevenir cualquier infección bacteriana o cuando ya está presente y se percibe por la formación de pus. Pueden recetarse diversos fármacos dependiendo del agente bacteriano, como por ejemplo la Ampicilina, la Netilmicina, la Cefoxitina, el Cefotetan, el Cefazolin o la Piperacilina.
  • Analgésicos. Se utilizan para combatir el dolor. Usualmente se indica la Petidina o la Meperidina.
  • Antiinflamatorios no esteroideos. Tanto por su efecto analgésico como antiinflamatorio. El Diclofenaco es el más usual.
  • Antiespasmódicos. previenen los espasmos y disminuyen los cólicos. Uno de los más frecuentes es la Butilbromida Escopolamina y la Butilhioscina.
  • Antipiréticos. Para combatir la fiebre, como el Paracetamol.
  • Electrolitos. Reponen los minerales perdidos por el vómito. Generalmente se suministran por vía intravenosa.

Presentaciones ¿Cómo saber cuál elegir?

  • Tabletas, pastillas, grageas o cápsulas. Es la principal presentación en que se suministran los analgésicos, antiinflamatorios no esteroideos y los antiespasmódicos. Algunas de las marcas son Voltaren Dolo, Lertus CD, Voltaren Retard, Voltaren SR, Dolaren, Cataflam DD, Buscapina Compositum, Mejoral 500, Tempra 500, Sedalmerck, Ursofalk, etc.
  • Tabletas efervescentes. Son de rápida acción. Una de las principales marcas es Galedol.
  • Tabletas masticables. Prácticas de usar. Una de las marcas más comunes es Tempra Infantil.
  • Jarabe. Puede usarse en lugar de las tabletas como alternativa oral. Las marcas más usuales son Deflox, Tralic, etc.
  • Gotas. Otra opción oral. Algunas de las marcas son Deflox, Cataflam, Tradol, Buscapina Compositum, etc.
  • Polvo granulado. Una alternativa oral que viene en sobres. El más común es Dioxaflex Rapid.
  • Supositorios. De uso menos frecuente pero práctico, especialmente si la persona está inconsciente. La marca más usual es Febrax.
  • Solución inyectable o polvo para preparar. La presentación más usada dentro de los hospitales para suministrar antibióticos, analgésicos y electrolitos. Algunos de los medicamentos son Tazocin EF, Binotal, etc.

Medicamentos para Cálculo Biliar en niños y bebés

Este padecimiento es poco frecuente en niños, pero de todas maneras existen los medicamentos para tratarlo de emergencia antes de la operación:

  • Medicamentos para niños. Cataflam Junior, Tempra Infantil, Deflox, etc.
  • Medicamentos para bebés. Cataflam Pediátrico, Febraxito Pediátrico, etc.

Homeopatía para los Cálculos Biliares

Cuando se presentan los síntomas de dolor causado por los cálculos biliares generalmente es urgente acudir a un hospital para tratamiento inmediato.

La oportunidad para cambiar a un tratamiento homeopático puede venir después de unas semanas de hospitalización, en caso de que el dolor persista y la persona no quiera someterse a una cirugía de colecistectomía, como se le conoce a la extirpación de la vesícula.

En ese momento es posible comenzar un tratamiento, cuando ya han pasado los riesgos inmediatos por la inflamación, infección y bloqueo de los cálculos en los conductos. Algunos de los medicamentos homeopáticos indicados para esto son:

  • Berberis Vulgaris, especialmente cuando uno de los síntomas es ictericia.
  • Calcarea Carbonica, facilita la expulsión de las piedras cuando se padece de inflamación en el hígado con dolor en el costado derecho.
  • Natrum Sulfuricum, también apropiada para el dolor del lado derecho.
  • Carduus Marianus, sirve tanto de manera preventiva para la formación de cálculos, como para eliminar los que producen dolor de hígado.

La decisión de utilizar un método homeopático o alopático puede no ser la mejor opción debido al riesgo de que nuevamente se padezca de cálculos más adelante. No obstante, cada persona debe considerar sus opciones junto con sus médicos.

Remedios naturales para Cálculo Biliar

Los remedios naturales pueden ser una muy buena opción para eliminar los cálculos biliares, pero también depende de si es posible que la persona se restablezca después de un ataque agudo que lo lleve al hospital.

De ser así, una vez que los dolores e intensidad hayan disminuido, al igual que otros síntomas, puede darse inicio a un tratamiento con remedios caseros que pueden ser muy efectivos en el corto plazo. Algunos de estos son:

  • Jugo de toronja con aceite de oliva. Medio vaso de jugo de toronja con una cucharada de aceite de oliva en ayudas todos los días durante una o dos semanas.
  • Jugo de limón. Media cebolla en medio litro de agua por la mañana y la noche durante la primera semana y solo en las mañanas la segunda semana. Es efectivo contra los cálculos de ácido úrico. Exprimir de 4 a 5 limones y tomar el jugo en ayunas durante una semana.
  • Sales Epson. Tomar por las noches un vaso de agua con una cucharada de sales Epson. Continuar por 1 o 2 semanas.
  • Jugo de naranja. Tomarlo diariamente en ayunas hasta que desaparezcan los cálculos.
  • Jugo de manzana con vinagre de manzana. Una cucharada de vinagre de manzana mezclada con un vaso de jugo, para tomarlo diariamente en ayunas hasta que desaparezcan los inconvenientes.
  • Té de hierba de San Juan. Preparar la infusión a razón de 5 hojas de la yerba por cada taza de agua caliente. Se debe tomar dos veces al día hasta que se eliminen los cálculos.
  • Purga con aceite de oliva.
    1. Comienza un período de ayuno desde la noche anterior a iniciar la purga.
    2. Por la mañana toma 4 cucharadas de aceite de oliva y luego una de jugo de limón.
    3. Repite el proceso cada 15 minutos.
    4. Posteriormente podrás comer un poco de verduras cocidas y jugo de manzana conforme tengas hambre.
    5. A partir de las 5 de la tarde toma una cucharada de aceite de oliva y después media de limón.
    6. Repite el proceso cada 15 minutos durante 4 horas. Es posible sentir algo de dolor  y sufrir de diarrea con este tratamiento, pero para el siguiente día ya no habrán cálculos.

Tipos de Cálculos Biliares

Existen diversos tipos de Cálculo Biliar con base en su composición. Los tipos más comunes son:

  • Cálculos de colesterol. Los que están formados principalmente por colesterol en más de 70 %, combinado con matrices glucoproteicas, que son una combinación de proteínas y azúcares. También es posible que contengan algunos trazos de albúmina y fosfato de calcio.
  • Cálculos pigmentarios negros. Contienen los mismos ingredientes que el anterior, pero con una cantidad de colesterol inferior al 10 %.
  • Pigmentarios pardos. Compuestos por bilirrubinato de calcio, sales de calcio de ácidos grasos y entre 10 y 30 % de colesterol.
  • Cálculos mixtos, de colesterol y pigmentarios.

Causas del Cálculo Biliar y Cómo prevenirlo

Las causas más comunes de la formación de los Cálculos Biliares son un desequilibrio entre el colesterol y la cantidad de ácido biliar en el organismo. También se puede formar por exceso de bilirrubina o la falta de los ácidos biliares. Una posible causa adicional es una alta concentración de bilis en la vesícula. Los factores que influyen en su aparición son:

  • Factores genéticos.
  • Con la edad. El porcentaje se dispara a partir de los 40 años.
  • El género. La proporción de este padecimiento es de 3 mujeres por cada hombre.
  • La raza. Los de raza indígena norteamericana y los mexicoamericanos son más propensos.
  • La diabetes.
  • Obesidad.
  • Sedentarismo.
  • Embarazo.
  • Bajar de peso rápidamente.
  • Sufrir de padecimientos del hígado.
  • Los alimentos en la dieta diaria. Las fibras disminuyen el riesgo y los alimentos ricos en colesterol lo aumentan.
  • Exceso en la alimentación.
  • Algunos medicamentos como los Estrógenos, anticonceptivos orales y otras hormonas.

Para prevenir el Cálculo Biliar se aconseja:

  • Evitar la obesidad.
  • Hacer ejercicio.
  • Mantener una dieta sana baja en colesterol y rica en fibras.
  • No disminuir de peso de forma drástica. En caso de planear una reducción hacerlo a no más de 1 kg por semana.
  • Hacer todas las comidas a las horas indicadas sin saltarse ninguna.

Cómo curar el Cálculo Biliar

Una vez que aparecen los síntomas de los Cálculos Biliares la mejor opción es acudir de emergencia a un hospital. Es un padecimiento que puede dar lugar a problemas graves y complicaciones que pueden llevar a la muerte, como en el caso de la inflamación del páncreas.

Dependiendo de la gravedad, los médicos recomendarán una estancia más o menos prolongada en el hospital en lo que se reduce la inflamación y se reducen las molestias de los síntomas, pero la solución definitiva a considerar es la extirpación de la vesícula.

Una vez que se ha extirpado la vesícula biliar se puede llevar una vida sana siguiendo estas recomendaciones:

  • Descansar por varias semanas hasta recuperarse.
  • Mantener una dieta sana baja en grasas y alta en proteínas.